Tomas Davila-Delgado

Tomas Davila-Delgado

Hijo del matrimonio Formado por la Maestra Cenovia Delgado y Humberto Dávila (Don Beto).

Fue el primogénito la familia Dávila Delgado.

Nació en Frontera, Coahuila, MX. Y vivió en la colonia Occidental toda su niñez y juventud.

Su niñez fue muy hermosa; en la platicaba rodeada de una numerosa familia. Sus abuelos paternos Guadalupe D. + y  Sra. Manuela Rdz. + Abuelos maternos Antonio D. + y Tomasita D.

Tíos, tías, primos, nuestros amigos y principalmente sus queridos hermanos.

Su casa siempre estuvo llena de gente que gracias al Don de carisma de sus padres, fueron muy apreciados por toda su comunidad.
Hace 11 años exactamente el y su familia se mudaron a U.S.A. Al principio fue muy difícil, pero a el nunca le importo trabajar dos turnos contal de sacar a su familia adelante.

Cuando él llegaba se sentaba en su baño a practicar su Ingles con un librito que compro por un dólar y a pesar de tener asentó o haber aprendido un poco, él nunca tuvo pena de hablar y expresarse con gente que no hablaba español.

Su pasión fueron los animales, especialmente los caballos y gallos.

Le gustaba ir a un ranchito que el tenia, eh invitar a su familia y amigos para cocinar para todos. Eso era lo que más le gustaba.

El era muy querido por los niños pero ni aun ellos ni sus hijos se salvaban de una buena regañada ya que su carácter era fuerte.

Cuando nació su hija, Berenice Zahori Dávila González las cosas cambiaron. Ella lo apapachaba y cuidaba. Ella fue la única que lo hacía entender, diciendo siempre que “El respeto se gana sin gritar y pidiendo las cosas por favor.”

Fue un hombre íntegro, honesto, trabajador, responsable y generoso. Siempre dispuesto a ayudar en lo que fuera y para cocinar, no se diga y de muy buen apetito.

Fue un padre responsable, que amaba a sus hijos y su esposa por sobre todas las cosas. Amo a sus hermanos entrañablemente, siempre orgulloso de los logros de cada uno de ellos y esperando que un día los vería de nuevo. Su mayor alegría era cuando hablaba con su abuela Tomasita y ella a sus 99 años, todavía lo reconocía solo por la voz.

Su vicio era la música, el béisbol y recientemente los trabajos artesanarios  con piel. A él le encantaba bailar con su esposa esas canciones lentas y abrazados, pero también le encantaba una buena norteña o un buen tamborazo. Sus mejores memorias siempre tenían que ver con el juego de pelota a lado de sus hermanos o amistades; de como saco la pelota de el parque en ocasiones o memorias chistosas que contaba entre familia alrededor de la mesa. Cuando él nos contaba sus historias, no importaba cuántas veces lo nos lo hubiera contado siempre nos hacia reír a carcajadas, todos sonriendo y riendo. Su retiro de ACTS de hombres fue el que lo hiso cambiar, no totalmente, pero empezó a ser más paciente con nosotros, asistíamos a misa en familia, su mundo cambio por que tuvo muchos amigos, y él trabajaba la piel y empezó a ofrecérsela a sus amistades y la gente apreciaba sus trabajos.

Él nunca se dio por vencido, siempre lucho por sus creencias y familia.

Sera extrañado profundamente por su querida esposa, adorados hijos eh hija, hermanos, primos, sobrinos(as) y amigos por igual.

Gracias a cada una de las personas que estuvieron orando, ayudando, visitando, y siendo solidarios en nuestras vidas.

Muchísimas gracias a nuestro guía espiritual Padre Thomas Ponzini.

 

Sinceramente,

Fam. Dávila González.